Algunos referentes en torno al aprendizaje.

Dinorah J. Reyes

El aprendizaje humano siempre ha estado relacionado con la educación y sus procesos además del desarrollo personal. Para que sea efectivo debe estar orientado eficazmente, sus resultados los garantizan en gran medida la motivación del sujeto.
Se han encargado de su estudio varias ciencias entre las que se hallan la pedagogía, la psicología, entre otras.
Definen al aprendizaje como “el proceso a través del cual se adquieren nuevas habilidades, destrezas, conocimientos, conductas y valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción y la observación. Este proceso puede ser analizado desde distintas perspectivas, por lo que existen distintas teorías del aprendizaje. El aprendizaje es una de las funciones mentales más importantes en humanos, animales y sistemas artificiales”.
Resulta pertinente analizar este concepto desde la postura que se asume por quien escribe.
El proceso de aprendizaje es una actividad individual que se lleva a cabo en un contexto social y cultural (consecuente con una postura Vigostkiana). Se da como consecuencia de procesos cognitivos individuales mediante los cuales se asimilan e interiorizan nuevas informaciones (hechos, conceptos, procedimientos, valores), se forman nuevas representaciones mentales significativas y funcionales (conocimientos), para que posteriormente se apliquen en situaciones diferentes a los contextos donde fueron adquiridos (formas de actuación).
El aprender no consiste exclusivamente en memorizar información, precisa de otras habilidades cognitivas que implican: conocer, comprender, aplicar, analizar, sintetizar, valorar, fundamentar, crear, etc. El aprendizaje siempre conlleva un cambio en la estructura física del cerebro y con ello de su organización funcional.
Tampoco podemos obviar que el aprendizaje es el resultado del contacto del hombre con su entorno. Este proceso inicialmente es natural, nace en el entorno familiar y social; luego, simultáneamente, se hace intencional, previamente planificado, realizándose en instituciones educativas y teniendo como eje el currículo escolar. He aquí donde se convierte en un binomio. El proceso enseñanza-aprendizaje.
Enseñanza y aprendizaje forman parte de un proceso único que tiene como fin la formación del escolar y de todo sujeto implicado en el mismo. Esto comporta dos en el proceso, el que enseña y el que aprende, el docente y el alumno, aunque estos roles constituyen una dinámica ya que ambos se asumen hasta de forma inconsciente por cada uno de ellos, el docente siempre que enseña, a su vez aprende del alumno y viceversa.
Tradicionalmente se ha considerado el aprendizaje escolar desde la perspectiva maestro-alumno sin tomar en cuenta otras variables, entre las que cabe considerar la sociedad y sus características, el sistema escolar en su conjunto, los métodos y técnicas, el espacio físico, los programas curriculares, el sistema de formación docente, la institución escolar, el micromedio o comunidad inmediata y el equipo docente.
Se considera por algunos autores que el proceso de enseñar es el acto mediante el cual el docente muestra o promueve contenidos educativos (conocimientos, hábitos, habilidades) a un alumno a través de unos medios en función de objetivos y dentro de un contexto.
La enseñanza es el proceso de organización de la actividad cognoscitiva de los escolares, que involucra la apropiación por estos de la experiencia histórico-social y la asimilación de la imagen ideal de los objetos, su reflejo o reproducción espiritual, lo que mediatiza toda su actividad y contribuye a su socialización y formación de valores.[1]
La esencia de la enseñanza debe ir más allá de la transmisión de información mediante la comunicación directa o apoyada en la utilización de medios auxiliares, de mayor o menor grado de complejidad. Su propósito de lograr que en los individuos quede, como huella de estas acciones combinadas, un reflejo de la realidad en forma de conocimiento del mismo, habilidades y capacidades, que lo acrediten para su utilización, trascienda y, por tanto, le permitan enfrentar nuevas situaciones de forma adaptativa, de apropiación y resolver creativamente situaciones específicas surgidas en su entorno. El docente debe mediar en este proceso, buscando que los alumnos accedan al conocimiento con sus propios recursos.
El aprendizaje es un proceso en el que participa activamente el alumno, dirigido por el docente, apropiándose de conocimientos, habilidades y capacidades, en comunicación con los otros, en un proceso de socialización que favorece la formación de valores.
“El aprendizaje es un proceso dialéctico (individual o grupal) de enriquecimiento personal y social permanente que permite la transformación o adquisición de contenidos, en correspondencia con el desarrollo biológico, social y psicológico del sujeto que interactúa en diferentes espacios y tiempos, que conlleva de forma integral y coherente a nuevos modos de sentir, pensar y hacer”. [2](Moncada, 1997)
Por otra parte Vigotsky concibe el aprendizaje como un proceso social, interactivo, en el que el aspecto biológico solo no constituye la base fundamental del mismo, sino que como producto del desarrollo histórico del hombre como ser social, éste deviene como parte de una interacción y colaboración con su medio circundante, de ahí que plantee que primeramente se da como una categoría interpsicológica (en su interacción con los otros) y luego como una categoría intrapsicológica al internalizar, personalizar lo aprendido en su medio. Le concede un papel importante a lo social en este proceso, sin embargo notamos que aún docentes y especialistas centran su atención en el aspecto biológico y no consideran que la educación propicia el desarrollo de la actividad intelectual, sustentando la incapacidad de aprender de un escolar en un cociente intelectual representado en una cifra que no expresa el estado de los diferentes procesos que se evalúan mediante pruebas estandarizadas. Las mismas cuentan con un valor que aún, desafortunadamente, no se les ha concedido.
El aprendizaje ha sido objeto de atención de varias escuelas psicológicas, los que se han constituido en paradigmas, entre ellas se hallan el Conductismo, Cognitivismo, Humanismo, Constructivismo y el Histórico-Cultural. Al abordar el aprendizaje tratan los elementos referentes al mismo en el proceso educativo.

Para finalizar…
Tratar el aprendizaje es como intentar abarcar el infinito, pero no podemos perder de vista que todos aprendemos, mucho mejor cuando se conduce adecuadamente este proceso, no sólo contemplando lo biológico, el currículo escolar está estructurado para potenciar el desarrollo psicológico desde lo social. 

***OJO: poner la mirada en el desarrollo emocional, es tan importante y al mismo tiempo poco atendido.







[1] Moncada Sánchez Caridad P. (2002) Estrategia didáctica para el diagnóstico de la capacidad de aprendizaje en niños del primer ciclo de Educación Primaria.
[2] Moncada Sánchez Caridad P. (2002) Estrategia didáctica para el diagnóstico de la capacidad de aprendizaje en niños del primer ciclo de Educación Primaria.

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