La intervención directa en las NEE. Algunas sugerencias.

Dinorah J. Reyes Bravo
(Fragmento del Material de apoyo para estudiantes, docentes y especialistas del área de Educación Especial)
La intervención debe de ser integral, aprovechando al máximo las potencialidades que ofrecen todas y cada una de las acciones que se llevarán a cabo. No nos podemos abocar al desarrollo de un solo proceso dejando a un lado los demás cuando son parte del alumno, ellos se estudian por separado para una mejor comprensión, pero todos están estrechamente interrelacionados. Tampoco debemos dejar de contemplar todos los actores que se encuentran implicados en el proceso de intervención por la interacción de los mismos con el menor objeto de este proceso.


  
Entre las acciones que se sugieren llevar a cabo en el desarrollo de estrategias psicopedagógicas se encuentran:
v Actividades que propicien el desarrollo de los diferentes procesos cognitivos:
ü  Descripción de láminas. (sumamente importante por todo lo que ofrece, incluso para la evaluación y tratamiento del área afectiva)
ü  Narración de cuentos.
ü  Rimas.
ü  Ordenamiento de secuencias.
ü  Juegos. (mesa, activos) (espacialidad)
v Juegos de construcción. (diseños con cubos)
v Rompecabezas (con y sin modelo).
v Adivinanzas.
v Rimas.
v Ensartes. (coordinación óculo-manual)
v Modelado. (psicomotricidad)
v Recortado.
v Sopas de letras. (si ya sabe leer y escribir)
v Hallar diferencias en láminas semejantes.
v Formar grupos a partir de características comunes.
El desarrollo del lenguaje es importante, éste contribuye al desarrollo de los restantes procesos cognitivos.
Estas actividades permiten desarrollar también habilidades y capacidades intelectuales (definir, fundamentar, valorar, entre otras)
Se precisa de:
  *La creatividad del maestro y del especialista.
   *La integración de todos los actores de la institución educativa.
   *Los vínculos que logren establecer escuela-familia.
   *El aprovechamiento de todos los recursos existentes en los diferentes contextos.
Por lo que las sesiones de intervención directa, donde se pretende corregir y/o compensar además de potenciar el desarrollo de la actividad intelectual del menor, deben estar acompañadas de la orientación a padres y maestros. Si no se le da continuidad a la tarea iniciada en dichas sesiones, será imposible que el niños pueda superar sus dificultades en un tiempo que oscila entre 1 a 2 años. Resulta imposible poder resolver la situación del escolar en una o dos sesiones semanales de 45-50 minutos. Es importante la sistematicidad del trabajo, el que debe de realizarse en sistema. Siempre insisto que el especialista que pretenda resolver por sí solo la problemática del niño, será muy difícil superarlo en un tiempo razonable.



Se piensa en la intervención como la actividad remedial de apoyo, pero es importante potenciar el desarrollo del escolar, de ahí que la orientación ocupe un papel importante en esta actividad. No se puede maximizar la deficiencia, es necesario enfatizar en dichas potencialidades, las que deben de ser detectadas en el proceso de evaluación. Las mismas deben ser el punto de partida para el trabajo con el menor en la superación de dificultades.

Las sesiones de intervención directa deben planificarse para un tiempo de 45´-50´, divididos en 3 momentos fundamentales:
I.     Motivación (5´-7´)
II.   Desarrollo (30´)
III. Cierre (5´)


El resto del tiempo debe ser tenido en cuenta para informarle al padre o docente sobre la evolución del niño y orientar las nuevas acciones a seguir para la próxima sesión de trabajo. Es notable recalcar que cada una de estas sesiones deben acompañarse de la orientación tanto al niño como a padres y maestros y deben regirse por la estrategia de intervención diseñada como resultado del proceso de evaluación.


En el material se expone una propuesta de actividades para el desarrollo de procesos tales como:
·        Atención
·        Memoria
·        Imaginación
·        Percepción de tiempo, espacio, forma, color, tamaño
·        Lenguaje, incluyendo la capacidad fonemática así como la conciencia fonológica.
·        Pensamiento
·        Coordinación óculo-manual


No se puede desechar las oportunidades que ofrecen las actividades de cada sesión para tratar la dimensión emocional y volitiva de la personalidad, incluyendo necesidades e intereses. Es preciso hacer una adecuada selección de las actividades a tratar en cada sesión, las mismas deben estar en correspondencia con el objetivo fijado en cada una de ellas. 
Aunque para una mejor orientación se hayan “clasificado” estas actividades, es imprescindible analizar qué otros procesos se trabajan al mismo tiempo que éstos. Insisto en que se debe explotar todo el potencial que ofrecen cada una de las actividades sugeridas.
Dentro de la gama de las propuestas hay tareas para niños que no han logrado las habilidades y capacidades previas para la adquisición de los aprendizajes instrumentales hasta para los que ya poseen un nivel de conocimientos pero que no se corresponden con el grado que cursa, de ahí actividades más complejas como las lecturas y la interpretación de refranes.






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