El informe en el proceso de evaluación psicopedagógica. Ejemplos.


Dinorah J Reyes Bravo
Ya he estado abordando en presentaciones anteriores algunos elementos sobre la evaluación psicopedagógica. En realidad hay muchísimo de qué hablar en torno a este proceso atendiendo la importancia que reviste el mismo.
Pero específicamente en el trabajo sobre Qué debemos atender durante la evaluación psicopedagógica?”, donde se aborda lo referente a la información que debe registrarse durante la aplicación de pruebas, la que servirá para el informe psicopedagógico final, al integrarse todos los datos obtenidos desde la etapa inicial hasta esta ya mencionada.
Este informe es sumamente importante pues deja en claro necesidades, potencialidades, no sólo del escolar, sino también de los contextos con los que interactúa el mismo. No debemos obviar que las necesidades educativas especiales se centran en el currículo escolar, no obstante no podemos dejar de tener en cuenta el carácter interactivo del aprendizaje, no sólo son los factores personales de éste, sino también los contextuales.
Toda esta información tomada en cuenta por cada especialista, -cuando se trabaja en equipo multidisciplinario sobre todo, sin soslayar cuando se desarrolla de forma individual-, se integra en este informe psicopedagógico, el que resulta, reitero, de vital importancia para la toma de decisiones en relación a la respuesta educativa a dar al escolar para la satisfacción de dichas necesidades educativas especiales.
He aquí algunos ejemplos de informe por especialidades como consecuencia de la aplicación de instrumentos. El primero con sus respectivas recomendaciones a analizar para el informe final.
S. es un menor con rasgos muy armónicos y un desarrollo físico acorde a su edad. Inicialmente se muestra algo tímido, con reservas, a la expectativa en lo que va a realizar. La información que posee de su medio sociocircundante es aceptable, aunque se percibe que encubre detalles en relación a la situación familiar, lo que posteriormente aflora en la medida en que se siente más en confianza. Sí manifiesta su insatisfacción por las relaciones que sostiene con sus compañeros de escuela, de los que es objeto de burla, lo llaman burro. Reconoce sus dificultades escolares, las que a su criterio son mayores en matemáticas que en español. Tiene buena opinión de su maestra de grupo. Comenta que le interesa la música, dice que canta bastante bien, “según dicen los que me han escuchado”. Escribe con la mano izquierda. No se explora lo referente a esta esfera por haberse hecho anteriormente por otras especialidades.
Se muestra cooperador desde el comienzo, en que se logra establecer un buen rapport. Su interés incrementa en lo que avanzan las tareas, se preocupa constantemente por los resultados obtenidos. Su ritmo de trabajo fluctúa con tendencia a la lentificación, en lo que incide su inseguridad, se muestra ansioso ante las tareas, se observa cierta inquietud por los resultados de su labor, lo que justifica que tiene conciencia de que es objeto de evaluación. Su entusiasmo se hace evidente cuando se le reconoce su esfuerzo, el que mantiene ante los elogios y las alertas, está al tanto ante los señalamientos que se le hace en relación a los errores cometidos y ocasionalmente requiere de la aprobación del examinador para la ejecución de las tareas.
Precisa de ayudas con frecuencia, la que asimila y transfiere con ciertas dificultades, considero que se entorpece ante la incertidumbre de poder realizar las tareas con éxito. Se esfuerza por sostener su atención, reconoce que se le dificulta mantenerla durante mucho tiempo en una actividad específica. Su vocabulario es algo pobre para su edad, ello limita en ocasiones la comprensión de instrucciones, lo que resulta incuestionable la presencia de las potencialidades de desarrollo ante la ayuda que se le brinda. Utiliza en la solución de las tareas con frecuencia el ensayo y error, no estructura previamente las acciones que llevará a cabo.
En los resultados del pictograma se advierte su inmadurez psicográfica, logra establecer buenas asociaciones que le permite recordar posteriormente las palabras dibujadas, las que tienen un carácter abstracto. Aún no domina algunos términos generalizadores, para los que requiere ayuda al trabajar en la clasificación, tales como medios de transporte, vasijas, juguetes, frutas, materiales escolares, muebles, instrumentos de medición, lo que habla de su debilidad en la actividad analítico-sintética, en la transferencia se perciben dificultades en la memoria a corto plazo y mejor funcionamiento de la memoria visual que la auditiva. Se advierte que logra mejores resultados cuando se le demuestra lo que debe aprender y se le relaciona con situaciones de la vida cotidiana.
Al evaluar la esfera afectiva se constatan los temores y las angustias que lo acompañan. Tiene una baja autoestima, en lo que ha incidido las burlas de sus compañeros, sus continuos fracasos en la vida escolar, tampoco en el contexto familiar han sido atendidos adecuadamente sus particularidades personológicas, deja ver la impotencia que siente por el maltrato de sus compañeros y los de su antigua escuela. Teme a la oscuridad y a los regaños de su maestra, temores que no han sido tratados. Sus niveles de ansiedad se elevan mucho cuando aborda el tema. Deja ver necesidad de reconocimiento social. Esto se encuentra vinculado a la actividad de la esfera volitiva, la que se refleja en su baja capacidad para realizar esfuerzos que le permitan vencer los obstáculos tanto de su mundo interior como los del medio, lo que le limita en la toma de decisiones por su inseguridad y el temor al fracaso. Su medio familiar ha favorecido la presencia de los mismos, donde la figura materna se manifiesta de la misma forma y la paterna no desempeña el rol esperado en la educación del menor. Es importante avalar las afectaciones de esta esfera (afectiva) señalando que S. mantiene enuresis nocturna de fijación, por lo que debe ser evaluado por el especialista correspondiente para descartar neurosis infantil.
Consideramos que las dificultades en el aprendizaje que presenta el escolar están dadas por las marcadas afectaciones de la esfera afectiva, lo que deja ver su incidencia en las cognitiva y la volitiva, su intelecto se encuentra conservado, sí requiere de una adecuada atención psicológica y pedagógica que permitan satisfacer las necesidades especiales que se advierten en las mismas.
Se recomienda:
A la familia:
ð  Orientar a los padres en función de revisar la dinámica familiar con el fin de brindarle apoyo al menor así como seguridad y confianza en sí mismo.
ð  La posibilidad de atención psicológica para atender el desarrollo de la esfera afectiva del menor.
ð  Posible atención por Psiquiatría para atender enuresis nocturna de fijación, así como descartar posible neurosis infantil.
A los especialistas:
ð  Atender por la especialidad de comunicación, posible trastorno en el lenguaje escrito.
ð  Evaluar el nivel real de conocimientos del menor.
ð  Orientar a la escuela en:
Y      Hacer uso de las posibilidades que brindan los programas de estudio de cada grado para el entrenamiento de los procesos intelectuales. Revisar las actividades del libro de texto para realizar una adecuada selección de las mismas atendiendo a sus necesidades.
Y      Favorecer el desarrollo de un clima emocional favorable dentro del grupo, esto coadyuvará en el progreso de un buen proceso de aprendizaje de los escolares.
Y      Fomentar una comunicación maestro-alumno y alumno grupo adecuada que permita la potenciación de aspectos de la personalidad como la autoestima y la autodeterminación, tan importantes en el proceso de aprendizaje.


Se evalúa a la escolar desde el punto de vista pedagógico para valorar nivel de competencias curriculares alcanzadas.
V. es una niña con un desarrollo físico pobre para su edad, aparenta estar bajo peso. Comenta que come sólo en la tarde, algo que confirma la madre justificando que por sus bajos recursos no puede brindarle cena y le da mucha comida chatarra. Impresiona, además de su subculturalidad, ser un poco despreocupada con la menor, pues no fija reglas y se deja llevar por sus gustos y deseos.
La menor aporta muy poca información de su medio sociocircundante, ella diverge de la que proporciona la madre, lo que indica que la misma miente en gran medida. V. le dice “mentirosa” repetidamente ante las respuestas que nos da a las interrogantes hechas, lo que hace evidente que la niña no guarda distancia social. Se refiere que es irrespetuosa con los adultos.
Se muestra muy intranquila, se le dificulta mantenerse sentada realizando las tareas que se le orientan. Es muy desorganizada cuando logra ejecutarlas, en sentido general su actividad resulta desestructurada. Su ritmo de trabajo tiende a ser lentificado, precisa de ayudas objetivas que asimila y transfiere con ciertas dificultades. Necesita mucho de la conducción del examinador, incluso se muestra insegura en ocasiones. Cuando consigue concentrarse, lo que sucede por escasos minutos, mejora los resultados de su labor.
No muestra interés por las actividades escolares, dice que prefiere jugar con un grupo de amigas de la comunidad donde vive, pero a sus padres no les gusta que sus hijas jueguen con ella.
Cursa el 3er grado y se constata que aún no ha desarrollado las habilidades previas para la adquisición de la Lectoescritura, sólo reconoce vocales. Aún no logra orientarse en el espacio en sus tres componentes: esquema corporal, medio externo y plano, tampoco temporalmente en relación a los días de la semana, esto tiene consecuencias en la secuenciación de acciones: antes y después. Al explorar lateralidad detectamos que es cruzada, su lateralidad manual es derecha y el ojo rector es el izquierdo, por lo que requerirá de mayor entrenamiento para el logro de su orientación espacial, lo que trascenderá en la escritura (en espejo).
Su motricidad está insuficientemente desarrollada, se le dificulta la coordinación visomotriz y actividades relacionadas con la motricidad fina: recortado, coloreado, entre otras; sus trazos con tendencia a la macrografía e irregulares. La memoria es un proceso que demuestra debilidad, en lo que incide también sus intereses. Sin embargo hay una discreta mejoría en los resultados de las tareas donde básicamente se desempeña la memoria visual.
Su vocabulario y expresión oral están pobremente desarrollados. Hay dificultades en la pronunciación de palabras largas, por lo que sugiere alteraciones en la capacidad fonemática.
Su comprensión y razonamientos están pobremente desarrollados. La actividad analítico-sintética evidencia insuficiencias al no poder ordenar secuencias de breves relatos en láminas.
Pedagógicamente sus conocimientos no se corresponden con el grado que cursa, encontrándose desfasada por dos cursos. Aún no ha madurado suficientemente para enfrentarse a los aprendizajes instrumentales, en lo que intervienen el contexto familiar poco favorecedor y la poca atención que ha brindado el contexto escolar. Consideramos que las causas de sus dificultades escolares se halla en lo antes expuesto, considerando que las necesidades educativas especiales que presenta son de carácter transitorio en el área intelectual, comunicativo-lingüística y conductual. Resulta necesario su valoración por la especialidad médica correspondiente para la atención de su conducta hiperkinética, descartando la presencia de un trastorno en caso de que resulte así.
Es preciso señalar que no resulta necesario (ni deseable) que se analicen todas y cada una de las variables que se han detallado, sino que la selección de la información que vamos a requerir esté en función de las características del alumno y del momento en que se realiza (al inicio, durante o al final del proceso de evaluación-intervención)
Al trabajar en equipo se precisa de ese momento del análisis de los resultados para la estructuración del informe final, donde cada especialista presenta su informe.
Esto demanda que se trate después el informe psicopedagógico como producto final del proceso de evaluación.

Para ver el trabajo Qué debemos atender durante la evaluación psicopedagógica?” ya señalado, dirigirse a http://vidamayor.blogspot.mx/2012/02/que-atender-durante-la-evaluacion.html





La entrevista al maestro en la evaluación psicopedagógica. Aspectos de interés y sugerencia.


Dinorah J Reyes Bravo
La evaluación…
Se ha tratado con anterioridad las etapas del proceso de evaluación psicopedagógica, atendiendo que constituye un continuo la evaluación-intervención. La evaluación es la primera etapa y dentro de ella los diferentes momentos que permiten que la misma se lleve a cabo de manera eficiente.
El punto de partida de este proceso es la recopilación de información, la que se realiza a través de instrumentos como la entrevista, la técnica de observación y la revisión de documentos de interés que nos revelan datos significativos, que nos muestran la situación del escolar.
Esta información posibilita que posteriormente, en el análisis que se haga de la misma, se formule una hipótesis en relación a la situación real del escolar así como sus posibles causas, permitiéndonos seleccionar los instrumentos a aplicar (test, pruebas, etc) que nos viabiliza el corroborar o refutar la misma. Esto permite que el proceso no sea extenso, al aplicar pruebas a tientas sin una fundamentación adecuada. En fin, optimiza tiempos, recursos y eficientiza el proceso que culmina con un buen diagnóstico de las necesidades del escolar.
La entrevista al maestro.
Dentro del proceso de evaluación psicopedagógica desempeña un papel trascendental la entrevista por la información que brinda en relación al alumno y los contextos con los que interactúa el mismo. Ya abordamos recientemente la anamnesis o la historia del desarrollo, quienes satanizan el primer término por considerarlo clínico. Los datos de esta son aportados preferentemente por la madre, de lo contrario padre o tutor con conocimiento de la información que se solicita.
También consideramos significativo los elementos que puede brindar el propio escolar objeto de evaluación, develando en la entrevista que debe de realizársele al inicio de la sesión de evaluación mediante la aplicación de pruebas, información que puede ser de utilidad en este proceso. Los datos que nos brinda deben ser contrastados con los que ya se poseen.
El maestro desempeña un papel primordial en este proceso, usualmente es el que solicita la atención del menor por especialistas en el área, atendiendo a su desempeño, conductas, forma de conducirse, etc. Es importante obtener información del maestro, es quien trabaja de forma cotidiana con el alumno, por lo que debe de tener dominio de las características de su escolar. Nos resulta fundamental los datos que nos pueda ofrecer. Al estructurar esta entrevista se debe de tener en cuenta después de los datos generales del docente:
ü  Motivo de la evaluación del menor.
ü  Asistencia y puntualidad. En caso de tener dificultades, conocer las causas.
ü  Conducta que sostiene en las actividades escolares.
ü  Si posee y conserva en buen estado los materiales docentes (cuadernos, libros de textos, cuadernos de trabajo, etc.)
ü  Relación maestro-alumno y del alumno con sus compañeros de grupo y escuela.
ü  Participación en clases y las actividades escolares. Calidad de la misma.
ü  Lugar físico que ocupa dentro del salón de clases (ubicación).
ü  Resultados académicos en las diferentes asignaturas. Valorar las causas de los bajos resultados.
ü  Forma de trabajo del alumno.
ü  Si el docente le brinda ayuda al escolar para superar sus dificultades. Qué tipo de ayuda le ofrece. Cómo el menor se muestra ante ella.
ü  En qué asignaturas trabaja mejor, participa más, tiene mejores rendimientos. Dónde presenta dificultades. Cuál es su criterio en relación a las mismas.
ü  Intereses y motivaciones del menor.
ü  Su atención en las actividades escolares.
ü  Cómo trabaja mejor: en equipo, solo, con algún compañero en específico, tolera los ruidos o prefiere el silencio, utilizando materiales concretos, etc.
ü  Comunicación y lenguaje (dificultades en el lenguaje, calidad del vocabulario, etc.)
ü  Realización de tareas.
ü  Estado de salud del menor.
ü  Aspecto personal.
ü  Vínculo hogar-escuela. Cómo la familia apoya al menor.
ü  Expectativas del maestro en relación con el menor.
Valorar al final la actitud del maestro durante la entrevista. Es importante señalar que siempre puede estar permeada por la subjetividad del maestro, no obstante siempre nos proporcionará información de valor.
En caso tal de que no se le pueda realizar la misma sería prudente solicitarle esta información a través de encuesta, informe u otra modalidad que nos sea de utilidad.
También se considera necesario entrevistar a otras personas cercanas al escolar que pueden ofrecer datos importantes para el proceso de evaluación.
Una propuesta…
Se presenta a continuación una sugerencia de encuesta a partir de la información que solicitamos a través de la entrevista. Deseamos que resulte de interés.
No podemos dejar de mencionar que esto debe ser corroborado mediante la observación planificada.
Esta información permitirá tomar decisiones en relación a las acciones que se llevarán a cabo en la evaluación propiamente dicha y en la intervención, estas tanto con carácter preventivo como correctivo-compensatorio.


ENTREVISTA A MAESTRO
Nombre y Apellidos del alumno: ________________________________________________
Fecha: ____________________________________________
Institución: _______________________________________________
Dirección: _____________________________________________________
Nombre del docente: ____________________________________ Grado: ________
Materia: ______________________________________________________
Nivel de preparación profesional: __________________________________________
Teléf. ____________________       Email: ___________________________________
Conoce que el alumno está en proceso de evaluación psicopedagógica?
Sí ______           No ______
Motivo por el cual está siendo evaluado:
ü  Asistencia diaria a la escuela. Buena _______ Regular _______ Mala _______
Causas en el caso de marcar las dos últimas:
ü  Su puntualidad. Buena _______ Regular _______ Mala _______
Causas en el caso de marcar las dos últimas:
ü  Conducta que sostiene en las actividades escolares.
Buena __________          Regular ________            Mala ________       Por qué?
ü  Posee y conserva en buen estado los materiales docentes (cuadernos, libros de textos, cuadernos de trabajo, etc.)
ü  Relación maestro-alumno y del alumno con sus compañeros de grupo y escuela.
ü  Participación en clases y las actividades escolares.
Buena _______ Regular _______ Mala _______
Causas en el caso de marcar las dos últimas:
ü  Lugar que ocupa dentro del salón de clases.
En la primera fila ________
En el medio del salón _______
Al final _________
ü  Resultados académicos. Materias con bajas calificaciones y en las que obtiene los mejores resultados.
Materias con mejores calificaciones

Materias con bajas calificaciones

















Causas de sus bajos resultados.
ü  Forma de trabajo del alumno. (marque la(s) que considere)
Es lento para realizar las tareas _____  
Trabaja con rapidez pero con malos resultados ______   
Trabaja rápido y con buenos resultados ______
Trabaja de forma organizada y con limpieza _____
Es desorganizado ______
No se interesa por sus resultados _______
Se preocupa por sus resultados ________
Concluye sus trabajos ________
Deja sus trabajos sin concluir _______
Se esfuerza por realizar bien las tareas _______
ü  Si el docente le brinda ayuda al escolar para superar sus dificultades. Cómo ayuda al niño? Cómo el menor se muestra ante ella (logra comprender la tarea, no la comprende, se le dificulta comprender)
ü  En qué asignaturas trabaja mejor, participa más, tiene mejores rendimientos. Dónde presenta dificultades. Cuál es su criterio en relación a las mismas.
ü  Intereses y motivaciones del menor.
Cuáles son las actividades por las que muestra mayor interés?
En qué materias se motiva más?
ü  Su atención en las actividades escolares.
Se concentra en las actividades _____________________
Sólo en algunas de ellas ______ Cuáles?
Se distrae con mucha facilidad siempre ______
Sólo en ocasiones ______________ Cuándo?
ü  Cómo trabaja mejor (subraye la que considere pertinente):
*en equipo,                    *solo,          *con algún compañero en específico,
*tolera los ruidos           *prefiere el silencio,                
*utiliza materiales concretos,          
*necesita que se le explique paso a paso
ü  Comunicación y lenguaje
Presenta dificultades en el lenguaje      Sí ___          No ___
Su vocabulario es pobre ______
Utiliza palabras acorde a su edad _____
Estructura oraciones adecuadamente ______
Se expresa con pobreza ______
Se le dificulta comunicarse con los demás ______
Se le facilita comunicarse con los demás ______
Es sociable ______
Se aísla ______
ü  Realización de tareas.
Cumple con la realización de sus tareas?
No realiza tareas _______
En ocasiones no cumple con la realización de las tareas ______ Cuándo?
Necesita de ayuda para hacer sus tareas ______
Les realizan sus tareas ______
ü  Estado de salud del menor.
Bueno _______    Regular _______    Malo _______
En caso de los dos últimos, por qué?
ü  Aspecto personal del escolar:
Aseado ______                Sucio ______                  Descuidado ______
ü  Vínculo hogar-escuela.
Bueno _______     Regular ______    Malo ______
En caso de los dos últimos, por qué?
ü  Cómo la familia apoya al menor.
ü  Consideraciones del maestro en relación a la situación del escolar (opinión)
ü  Expectativas del maestro en relación con el menor.
ü  Otra información de interés. 





Se encuentra también en http://www.slideshare.net/Dinorah3/la-entrevista-al-maestro-en-la-evaluacin-psicopedaggica






La intervención psicopedagógica en el marco de la educación especial. Algunas reflexiones.


Dinorah J. Reyes Bravo
En los últimos años en mi bregar entre los compañeros de Educación Especial del estado, me he percatado de inconvenientes en el proceso de intervención. Ciertamente se han dado orientaciones poco precisas y en ocasiones hasta incongruentes con esta parte tan importante de nuestro trabajo.

Es incuestionable que el punto de partida de la intervención lo constituye la evaluación, la que permite la adecuada determinación de necesidades educativas especiales del escolar. De ahí que se decidan los apoyos educativos que precisa para su apropiado desarrollo en el ámbito educativo.

El punto está en los debates que han dado lugar el modelo que se pone en práctica en la Educación Especial. Desafortunadamente se sataniza todo lo concerniente al modelo clínico pues se considera no “sirve” en el ámbito psicopedagógico o educativo. Negamos la dialéctica, la historia de la humanidad empezaría de cero cada cierto tiempo y no ha sido así, se ha tomado lo positivo de lo anterior y se trabaja en lo novedoso, en lo que puede mejorar el desarrollo social. De lo contrario nos estaríamos negando eternamente. No servirían de nada las aportaciones de Comenius, Pestalozzi, Montessori, Dewey, tan sólo por mencionar algunos de ellos.

Lo cierto es que la atención directa a los escolares en gabinete ha sido una de las vías de intervención, en dependencia de las necesidades del escolar. Pero…es posible que el especialista en Educación Especial pueda atender dentro del grupo escolar las necesidades del menor con el docente impartiendo clases? Cuál sería el verdadero papel de este especialista dentro del grupo escolar?

Realmente las necesidades especiales del escolar se atienden dentro del grupo, contemplando que las mismas se centran en el currículo escolar, por lo que se infiere que es el maestro el responsable de esta atención, entonces…? Están nuestros docentes preparados realmente para asumir la plena satisfacción de estas necesidades educativas especiales en esos escolares? Dentro de los apoyos y las ayudas extras, además de las didácticas no se contemplaría la atención psicopedagógica? No estaremos negando el rol y la importancia del especialista en esta área?

Algunas consideraciones sobre la intervención.

Este proceso se ha caracterizado en los últimos años por minimizar la intervención directa, vista desde el modelo clínico como de tipo terapéutico, sobre los alumnos y tratando de centrarse en potenciar la ayuda a maestros y padres para que actúen convenientemente con los alumnos o sus hijos. Esto apunta hacia la necesidad de la orientación de los diversos actores educativos para lograr resultados favorables en estos escolares.

Los métodos tradicionales tampoco contemplaban el servicio indirecto como respuesta a las necesidades de estos alumnos, lo que devino en considerar la poca eficiencia de los mismos y proponer nuevas formas de atención, específicamente la atención por vía indirecta la que distingue el asesoramiento y la formación a docentes y padres como actores educativos principales. Dentro de las acciones a llevar a cabo en tal sentido estarían cursos de capacitación a docentes, entrenamientos, las escuelas de padres y la orientación sistemática atendiendo a sus necesidades que contribuyan en la mejor atención al menor.

La atención se ha planteado también centrándola a nivel de centro escolar como unidad de apoyo, si tenemos en cuenta que es un componente facilitador de condiciones que impulsen el desarrollo personal y profesional a nivel de grupos, institución y de la misma comunidad, esto ya planteado por Escudero y Moreno en 1992.

Resulta importante comentar que el concepto de apoyo educativo ha evolucionado atendiendo a contenidos, procesos y hacia quiénes van destinados los mismos. Esto ha traído como consecuencia cambios de planteamientos y políticas educativas en materia de necesidades especiales, lo que incluye diseño curricular y provisión de recursos, ubicando las modalidades de atención en un “continuo desarrollo” y acercándolas al contexto escolar ordinario.

El apoyo educativo comprende el conjunto de procesos de carácter sistemático y continuo, a través de los cuales, personas, grupos o instituciones interaccionan y satisfacen necesidades profesionales orientadas a mejorar las condiciones de aprendizaje de los alumnos y las condiciones organizativas de los centros escolares con la intención de optimizar la calidad de las experiencias educativas de los alumnos y alcanzar de forma competente los propósitos educativos.

Constantemente debemos poner la mirada al eje del trabajo, la atención a las NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES, su adecuada determinación para la satisfacción de las mismas.

La estructura práctica del apoyo educativo apunta que en cada situación o contexto de apoyo, diferentes personas o grupos se adjudican distintas funciones o actividades en un momento dado, siguiendo determinados modelos de comunicación que permiten saber quién hace, qué y cómo. Así, en cada situación y momento particulares podemos encontrarnos con que ciertas funciones y actividades serán más apropiadas que otras, con que algunas pueden ser desempeñadas mejor y más eficazmente por unos actores que por otros, y que diferentes combinaciones de agentes internos y externos serán más adecuadas que otras, a lo largo de todo el proceso de apoyo.

La intervención responde a la concepción tradicional del apoyo educativo de intervención lineal y directa sobre los alumnos en torno a sus necesidades educativas. Aquí se incluyen, de un lado, el conjunto de actuaciones por parte de actores y servicios especializados que desde modelos, habitualmente psicológicos y clínico médicos, proporcionan una atención personalizada de tratamiento o refuerzo, median sobre los sujetos con fines terapéuticos, rehabilitadores, reeducativos o adaptativos y en torno a las necesidades específicas diferenciadas; de otro, la tutoría y orientación educativa (personal, escolar, vocacional) de los alumnos a lo largo de su progreso en el sistema educativo y respecto a su tránsito a la vida activa.

Este tipo de actuación se entiende de forma tanto general (respuesta que ofrecen los docentes con los medios usuales a su alcance) como específica (respuesta por parte de otros agentes con recursos especializados, por ejemplo, desde equipos psicopedagógicos y departamentos o especialistas encargados de la orientación)

Por lo general toda intervención directa sigue un proceso que avanza a través de las siguientes etapas:

a)      Aplicación de procedimientos y técnicas de diagnóstico y valoración de las necesidades educativas, con la finalidad de identificarlas y tomar decisiones respecto a modificaciones de condiciones de educación.
b)     Planificación, diseño o programación de la intervención o tratamiento.
c)      Desarrollo, puesta en práctica o ejecución del programa y seguimiento del proceso.
d)     Reevaluación, con la finalidad de determinar el grado de consolidación y generalización de los objetivos propuestos y tomar decisiones en relación al programa y al proceso.

La característica básica de la intervención directa es que las actividades parten de los especialistas (en ellos recae la responsabilidad) que actúan sobre los alumnos con NEE, con la finalidad de posibilitar o favorecer la optimización de sus potencialidades de desarrollo y la normalización de las condiciones de crecimiento.

La eficacia de la intervención tiene que ver más directamente con:


  • *      “procesos” que repercuten en los valores y las relaciones que se practican en el centro escolar.
  • *      la claridad, consenso y compromiso en torno a metas;
  • *      la existencia de normas colectivas que guían la acción docente individual;
  • *      la existencia de espacios, tiempos y procedimientos adecuados para el trabajo conjunto,
  • *      la toma de decisiones,
  • *      la solución de problemas;
  • *      la buena comunicación e implicación del colectivo pedagógico, de los padres, del personal de apoyo;
  • *      el esclarecimiento de funciones y responsabilidades; el liderazgo constante y centrado en la enseñanza.

La importancia radica en considerar que el éxito del apoyo educativo va a depender en términos generales de la capacidad de los especialistas y docentes para propiciar o fomentar que el centro funcione bien como una organización dedicada al aprendizaje de los alumnos.

La eficacia relacionada al apoyo educativo, viene determinada en primer término, por el éxito de las metas y objetivos del centro escolar, dado por las relaciones positivas con la enseñanza de los docentes y el aprendizaje de los alumnos.

La institución educativa, en términos de organización y gestión escolar, contribuye al logro de los aprendizajes en sus escolares, con necesidades educativas especiales o no.

La intervención debe tener las siguientes particularidades:

ü  Carácter desarrollador.
ü  Carácter correctivo-compensatorio.
ü  Carácter integrador.
ü  Carácter preventivo.

Esta perspectiva contempla la superación constante por parte de los especialistas. No nos podemos enmarcar a una sola dimensión del problema del alumno, sino ser capaces de visualizar las implicaciones que tienen estas necesidades ya no sólo en el ámbito educativo, sino también desde el punto de vista del desarrollo de la personalidad de este menor; no podemos deslindar una cosa de la otra, ese alumno no es sólo nuestra responsabilidad desde lo académico, sino también de forma integral, como ser social.

En fin…

Es mucho lo que se debe tratar en torno a la intervención, pero nos queda la posibilidad de ir abordando elementos de ella en otras presentaciones.




Algo de tiempo de pandemia

Esta situación que estamos enfrentando indiscutiblemente no la habíamos imaginado, no estábamos preparados para asumir roles que no...