Cómo trabajar para lograr la madurez para el aprendizaje? Algunas actividades.

Dinorah J Reyes Bravo

Entre los factores específicos que influyen en la madurez escolar, encontramos la estimulación psicosocial, dentro de la misma se encuentra determinado nivel de información y experiencias, estimulación sensorial, psicomotriz, comunicación verbal, atmósfera emocional adecuada. Estas esferas merecen ser tratadas con profundidad, pero… nos limitaremos a la madurez para el aprendizaje, la cual, reitero, nos indica el nivel en cuanto a calidad y ritmo de aprendizaje según la graduación escolar de ciclos, ubicando al niño en un nivel independiente de su edad cronológica, al que se le conoce también como nivel de competencia curricular; se da cuando un estudiante está en un nivel educativo, pero su madurez para el aprendizaje se ubica en un nivel inferior o superior al que se encuentra, de ahí que la edad cronológica y la edad madurativa sean independientes una de la otra.

El tratamiento específico de las alteraciones madurativas se debe enfocar mayoritariamente en las áreas del desarrollo:

*Coordinación visomotora.

*Memoria inmediata.

*Memoria motora.

*Memoria auditiva.

*Memoria lógica.

*Pronunciación (expresión oral).

*Coordinación motora.

*Atención y Fatigabilidad.

*Capacidad fonemática.

Algunos ejemplos de un trabajo más específico en cada área, podrían ser los siguientes:

En el área de coordinación visomotora, solicitar al niño que copie dibujos o formas simples.
Para la Memoria inmediata visual, se pueden mostrar láminas durante 30 segundos y luego se le pide al niño que nombre inmediatamente lo que vio. Al iniciar se presentan pocos objetos o dibujos en la lámina y poco a poco se va ampliando la cantidad.



En el caso de la Memoria motora, dibujar en el aire (sentado junto al niño) o en una pizarra mágica, para que el niño vea el dibujo y luego lo reproduzca de memoria, se inicia con figuras muy simples, posteriormente se van incrementando su nivel de complejidad.


Para el tratamiento de la Memoria lógica se puede estimular al relatar un cuento breve que contenga unas 3 cualidades y 3 acciones, luego solicitar al niño que lo narre (reconstrucción).

 Un ejemplo

§Luis es un niño aseado, estudioso y cariñoso. Su mamá lo llevó de paseo al campo. Allí jugó con sus primos, se bañó y comió. Luego se fue a su casa.

Es importante registrar la narración tal como el niño la hace. Si se le ayuda con preguntas, registrarlas así como sus respuestas. Esto permite atender también el desarrollo del lenguaje.

En el caso de la Coordinación motora, se ayuda al utilizar el recorte de diseños en diversas posiciones: lineales, circulares y otros.


Para la Memoria auditiva se sugiere leer un breve listado de palabras o números para que el niño las evoque inmediatamente. Si se desea trabajarla atendiendo al tiempo en que se conserva el estímulo, podemos pedirle de inmediata que nos mencione las palabras escuchadas en 3 ocasiones consecutivas y solicitarle 30 minutos después que nos recuerde las palabras que nos repitió anteriormente.


Otras actividades que desarrollan procesos como la atención, la percepción, la imaginación, el pensamiento, el lenguaje…


En este caso se le pide que tache la figura que no es igual al resto del grupo.
En el siguiente ejemplo debe marcar todas las figuras que sean iguales al modelo señalado.


Láminas

Estructurar las interrogantes que se pueden realizar para el desarrollo de la observación, la atención….

Se pueden hacer las siguientes preguntas:

*Qué observas en la lámina?

*Son iguales los niños?

*Por qué no?

*Cómo crees que se llevan ellos? Por qué?

*Cómo valoras la actitud del que lleva a su compañero? Por qué?

*Cómo se sienten ellos? Por qué lo crees así?

El trabajo con láminas resulta sumamente rico, según la pericia del examinador, puede obtener mucha información tanto del niño en lo cognitivo y lo emocional, como su situación en un contexto determinado.
La observación es una habilidad de pensamiento que se desarrolla a partir del entrenamiento, la ejercitación que reciba el niño en tal sentido, como forma superior de la percepción, se encuentran implicados otros procesos, incluyendo el pensamiento y el lenguaje.

También se sugiere el desarrollo de la capacidad perceptual, los procesos atencionales y el pensamiento a través de láminas semejantes para que busque los elementos que la diferencian, ejemplo:


Posteriormente trataremos el desarrollo de la capacidad fonemática aunado a otros procesos...

Las actividades sugeridas pueden servir como modelo para el desarrollo de la madurez para el aprendizaje.






La evaluación de la madurez para el aprendizaje de la lectoescritura. Test ABC de Lorenzo Filho.


Dinorah J Reyes Bravo


En uno de los trabajos ya presentado con anterioridad, "Cómo aprestamos al niño para la adquisición de la lectoescritura", abordé lo referente a la madurez que requiere el niño para enfrentarse a los aprendizajes básicos. De ello rescato lo siguiente...

Se define madurez para el aprendizaje escolar como "... la capacidad que aparece en el niño(a) de apropiarse de los valores culturales tradicionales junto con los otros niños de su edad, mediante un trabajo sistemático y metódico" (Remplein, 1966)

La madurez se refiere básicamente a la posibilidad que el niño, en el momento de ingreso al sistema escolar posea un nivel de  desarrollo físico, psíquico y social que le permita enfrentar adecuadamente dicha situación y sus correspondientes exigencias. Estos niveles son importantes de desarrollar en el escolar para que pueda acceder a los cambios sin problema alguno y así lograr la adaptación a situaciones nuevas.

También se hizo referencia a las habilidades que debe de haber desarrollado el mismo para enfrentar el aprendizaje de la lectoescritura:
  • Coordinación visomotora
  • Memoria inmediata
  • Memoria motora
  • Memoria auditiva
  • Memoria lógica
  • Pronunciación (expresión oral y discriminación auditiva)
  • Coordinación motora (visomotora)
  • Atención
  • Fatigabilidad
  • Capacidad fonemática
·     
En esta ocasión trataremos la evaluación de la madurez alcanzada por el niño para la adquisición de los aprendizajes instrumentales.

Es importante evaluar a los niños (edad madurativa), antes de su ingreso al sistema educativo formal, con el fin de disminuir el número de menores que ingresan inmaduros a la educación básica generando inseguridad, sufrimiento, dificultades, rechazo frente al estudio, fracasos y finalmente la deserción escolar.

La finalidad de la evaluación es servir de pauta para la elaboración, seguimiento y evaluación de la propuesta curricular que sea necesaria realizar para responder adecuadamente a las necesidades que presenta el alumno. Visto desde las dimensiones de nuestra labor, realizaríamos trabajo preventivo y de desarrollo.

Socialmente la repetición refuerza el círculo vicioso de las bajas expectativas, el bajo rendimiento, la baja autoestima y por ende el fracaso escolar.

Los padres y madres de familia interpretan las bajas calificaciones de sus hijos como una señal de su incapacidad para aprender. La repetición, de este modo, refuerza las peores expectativas de los padres respecto a sus hijos, su futuro y su propia condición familiar. La repetición, en definitiva, sólo atrae más repetición.

El fracaso conduce al fracaso, el éxito nos lleva al éxito.

Debido a que no existe una edad exacta en la que los niños estén listos para ir a la escuela, si se sienten dudas sobre la madurez de este, se puede esperar un año más o buscar una escuela donde se centre en ayudarlo en su desarrollo por medio de juegos en los que él  pueda aprender a su propio ritmo.

Debe existir un equilibrio entre las oportunidades de aprendizaje cognitivo y de socializar. En este momento lo más importante es que el niño tenga una buena imagen de sí mismo, un niño seguro aprenderá siempre, esto debe ser prioritario al escoger una escuela.

Es necesario tener en cuenta el tipo de "aprestamiento" y/o estimulación que se le brindará  antes de ingresar a la educación formal; el período de aprestamiento es fundamental para el desarrollo y estímulo de ciertas funciones básicas, como:

* destrezas y habilidades preacadémicas,
* funciones del desarrollo natural (psicomotricidad, percepción, lenguaje, funciones cognitivas, afectivas y sociales), además de la creatividad.

A continuación se presenta una de las diversas pruebas que existen, compuesta por diferentes subtest constituyendo una "Batería de Funciones Básicas", destinada a predecir en forma global, las posibilidades del rendimiento en el primer grado de enseñanza general básica.

Test A.B.C. de Lorenzo Filho. Generalidades.

Es de aplicación sencilla y orienta sobre la madurez del niño para el aprendizaje. Su administración es rápida. Está compuesto de 8 subtest o partes. Se recomienda en niños que ingresarán a primer grado.

El test es de administración: Individual.

Los materiales que se necesitan son: Papel blanco, lápiz, marcador rojo y azul, goma, cronómetro, tijeras, láminas y fichas del test.

Cuenta con un protocolo en el que el examinador (el adulto) registrará con anotaciones las respuestas y las conductas del niño durante la prueba.

La evaluación se realiza mediante una tabla de control.

Se expone a continuación cada uno de los subtest de la prueba.

Subtest 1: Es una prueba de coordinación visomotora en que al niño se le pide reproducir 3 figuras.

Material: Tres cartoncitos (cuadritos del mismo tamaño) que tengan cada uno de ellos impresa o dibujada una figura geométrica, ver ejemplo. Cada figura se enseñará una vez, en media hoja blanca y con un lápiz y un reloj que marque segundos o cronómetro.

Instrucción: Toma este lápiz, hazme una figura igual a ésta (tiempo máximo de espera para reproducción a la vista del modelo, un minuto).

¡Muy bien! Ahora hazme otra igual a ésta…, ahora esta última.





Subtest 2: Mide memoria visual y capacidad de atención dirigida. El niño debe recordar 7 figuras vistas en un cartón (lámina) que se presenta durante 30 segundos. Las figuras son relativamente grandes y familiares para los niños.

Material: Una lámina de figuras que presenta siete objetos (ilustraciones); vaso, sombrero, camión, perro, niña, flor, naranja.

Instrucción: Presentando el reverso de la lámina decimos: “del otro lado de la lámina hay unas figuras muy bonitas. Voy a dar la vuelta y tú vas a mirarlas atentamente. Después que esconda la lámina, dirás el nombre de las cosas que viste.”

Después de enseñar la lámina 30 segundos se esconde y se le pregunta:

¿Qué viste?
¿Qué más?
¿Qué más?

Se toma nota de los nombres dicho por el niño. Ellos muchas veces denuncian deficiencias del vocabulario, repetición automática o escaso control de la imaginación.

Subtest 3: Mide coordinación visomotriz. El niño debe reproducir en el aire tres figuras realizadas por el examinador.

Material: Papel y lápiz.

Instrucción: El examinador se coloca al lado derecho del niño, apunta con el dedo índice al frente teniendo el brazo un poco doblado):

Mira bien lo que mi dedo va a hacer aquí (reproduce en el aire la figura A). Haga ahora con su dedito lo que hice yo con mi dedo.

Bien, ahora, dibuje en este papel la figura que hizo en el aire. Después de que el niño la haya dibujado: ahora, otra figura. Haga esto con su dedo (reproducir en el aire la figura B).

Bien, ahora dibuje en el papel la figura que hizo en el aire. Después que el niño lo haya dibujado: Ahora la última. Haz esto, (reproduce la figura C) ¡Muy bien! 

Ahora haz en el papel esta última figura que hiciste en el aire. (Después de haber hecho las tres en el aire)

El niño no debe estar frente al examinador, sino a su lado, de modo que tenga el mismo punto de vista. El centro de cada figura trazada por el examinador en el aire deberá quedar sensiblemente a la altura de los ojos del niño. Los movimientos deben ser lentos.




Subtest 4: Su objetivo es la evaluación de la memoria auditiva. El niño debe repetir una serie de palabras de uso común.

Material: Ficha con las palabras impresas.

Instrucción: Voy a decir siete palabras. Pon mucha atención, porque después vas a decirlas. Escucha:




Repite ahora lo que dije. (Si el niño se detuviera en la enumeración, decirle: “Muy bien, ¿qué más?)
 Subtest 5: Evalúa la capacidad de comprensión y memoria lógica.

Material: Ficha con el cuento redactado.

Instrucción: ¿Te gustan los cuentos? Voy a contarte uno, presta atención porque después vas a contar el mismo cuento. (Pausa).

"María compró una muñeca, era una linda muñeca de vidrio. La muñeca tenía los ojos azules y un vestido amarillo. Pero el mismo día que María la compró, la muñeca se cayó y se rompió. María lloró mucho". (Pausa).

Ahora hazme el cuento.



Subtest 6: Evalúa lenguaje expresivo y especialmente trastornos de tipo fonoarticulatorios. El niño debe repetir 10 palabras difíciles y poco conocidas.

Material: Ficha con las palabras impresas.

Instrucción: Di en voz alta: CABALLERO. (Pronunciarse lentamente, pero sin recalcar las sílabas). El niño debe repetirla. Sirve para que se oriente en la tarea.

¯Ahora voy a decir otras palabras y tú las irás repitiendo: 



 Después de cada palabra el examinador espera la repetición del niño, anotando las palabras que fueron mal pronunciadas.
Subtest 7: Evalúa también coordinación visomotora. El niño debe recortar una línea curva y otra quebrada.

Material: Una hoja de papel donde estén impresas o trazadas, en rasgo fuerte, de lado a lado y del mismo tamaño una línea curva y otra quebrada. Una tijera común y de puntas redondeadas, reloj que marque segundos.

Instrucción: Vas a cortar este dibujo lo más rápido que puedas, pasando la tijera exactamente por el medio de las rayas. Así (se le indica la operación dando un ligero corte en el comienzo del trazo) Se coloca la tijera sobre la mesa.

Puedes comenzar. (1min.) Para, muy bien.

Ahora corta la otra. Puedes empezar (1min.) Para, muy bien.

Subtest 8: Evalúa coordinación visomotriz y resistencia a la fatiga. El niño debe dibujar puntos en un cuadriculado, teniendo un tiempo fijo de 30 segundos. Los cuadros son pequeños.

Material: Reloj que marque segundos, gráfica cuadriculada y lápiz o marcador de color azul.

Instrucción: Vas a hacer un puntico bien fuerte en cada cuadrito de estos, lo más rápidamente posible. Así.... se hacen 3 punticos en los 3 primeros cuadrados, preferiblemente con el marcador rojo...

Se pone el papel en posición conveniente para el niño y se le entrega el lápiz o marcador. “Comienza”....se marca 30 segundos. “Para”. ¡Muy bien!

No se permiten rayitas o crucecitas.



Evaluación final:

La evaluación general se obtendrá por la simple suma de los puntos alcanzados por el niño en cada subprueba. El resultado indicará (si se han seguido las instrucciones al pie de la letra), el nivel de madurez para su ingreso a primer grado en términos absolutos, esto es sin ninguna relación con la edad cronológica o con la edad mental.

La observación de los grandes grupos sometidos a la clasificación de la prueba A.B.C., así como el estudio de numerosos casos individuales confirman los resultados:
NM = Nivel maduracional.

Queda registrado de esta manera en la tabla del protocolo:
Se registra:

* Nivel de Madurez:

* Pronóstico:

* Observaciones generales:

Dentro de estas se consigna la atención, conducta, interés y motivación, actitud ante los errores cometidos, comprensión de las instrucciones, necesidad de ayuda, su asimilación y transferencia, entre otros.










Alteraciones del lenguaje escrito.


(Fragmento del material del curso "Alteraciones del lenguaje escrito. Evaluación y atención")
Dinorah J Reyes Bravo
Para el desarrollo exitoso del complejo proceso de aprendizaje de la lecto-escritura en el niño se hacen necesarias una serie de condiciones que permiten la realización de funciones sensoriales, diagnósticas y motrices imprescindibles para percibir los signos dispuestos ordenadamente de izquierda a derecha, estableciendo la correspondencia entre sonido lingüístico y grafema, sintetizarlos en sílabas y palabras, abstraer su significado y reproducir los signos mediante la actividad psicomotriz.
Un término que se ha estado abordando desde hace unos años por varios autores, entre ellos Jímenez González(1995), es conciencia fonológica, la define como una habilidad metalingüística, necesaria para el aprendizaje de la lectoescritura; plantea que es “La reflexión dirigida a comprender que un sonido o fonema está representado por un grafema o signo gráfico que a su vez, si se lo combina con otro, forman unidades sonoras y escritas que permiten construir una palabra que posee un determinado significado”.
Es la capacidad o habilidad que le posibilita a los niños reconocer, identificar, deslindar, manipular deliberadamente y obrar con los sonidos (fonemas) que componen a las palabras. La conciencia fonológica opera con el reconocimiento y el análisis de las unidades significativas del lenguaje, lo que facilita la transferencia de la información gráfica a una información verbal.
Este proceso consiste en aprender a diferenciar los fonemas, en cuanto son expresiones acústicas mínimas e indispensables para que las palabras adquieran significado. En el aprendizaje de la lectura, el desarrollo de la conciencia fonológica es como “un puente” entre las instrucciones del alfabetizador y el sistema cognitivo del niño, necesaria para poder comprender y realizar la correspondencia grafema-fonema.
Otros autores también utilizan el término conciencia fonémica, es el caso de Hernández-Valle y Jímenez (2001), ellos la definen “como la capacidad que tiene el sujeto de descubrir en la palabra un secuencia de fonos o de fonemas”, la cual “sería consecuencia de la instrucción formal en lectura en un sistema alfabético”
La diferencia entre estos términos –conciencia fonémica y conciencia fonológica– no es semejante según estos autores, los procesos que constituyen la conciencia fonológica y la conciencia fonémica serían los mismos (segmentar las palabras en sus fonemas, identificar fonemas dentro de las palabras, reconstruir una palabra a partir de sus fonemas, agregarles u omitir fonemas, etc.).
Luria entre otros autores como Elkonin, Llurova, etc. abordan la problemática sobre el desarrollo del oído fonemático en el niño desde las etapas más tempranas en el desarrollo del lenguaje, luego reaparece en el momento de su preparación para el aprendizaje de la lectura y la escritura, tomándose como la capacidad del menor para realizar el análisis sonoro de palabras.
El niño aprende a diferenciar las palabras, primero por su significado, la que a su vez contribuye a su diferenciación sonora de forma global, porque en la práctica de su comunicación lingüística no se encuentra con sonidos aislados. Esto significa que el grado de desarrollo del oído fonemático primario que puede ser elevado, no implica que el menor sea capaz de solucionar tareas que impliquen formas superiores de análisis espontáneamente. Esta es una habilidad a desarrollar con carácter intencional a partir de los 5 o 6 años de edad, de esta manera lo plantean parte considerable de investigadores.
En esta etapa los niños pueden aprender a realizar el análisis fónico de la palabra logrando dominar determinado procedimiento que le permita extender suficientemente cada sonido en la pronunciación de las palabras.
El desarrollo del análisis sonoro de las palabras en la edad preescolar es una condición substancial para alcanzar un aprendizaje exitoso de la lectura y escritura, por lo que resulta necesario tener presente en la exploración y el trabajo correctivo en los trastornos del lenguaje escrito.
Los procesos fonemáticos están constituidos por:
«  percepción auditiva.
«  discriminación auditiva.
«  análisis-síntesis de la estructura sonora de palabras y oraciones.
El aprendizaje de la lectoescritura se debe fundamentar en un desarrollo óptimo del lenguaje oral, tanto a nivel comprensivo como expresivo y en potenciar el trabajo de habilidades lingüísticas y metalingüísticas, las cuáles son uno de los pilares iniciales en el acceso a la lectura y a la escritura. Aprender a leer y a escribir requiere que el niño comprenda la naturaleza sonora de las palabras, es decir, que éstas están formadas por sonidos individuales, los que debe distinguir como unidades separadas y que se suceden en un orden temporal.
En nuestro idioma, el proceso de lectura comienza con la percepción de las letras y el análisis de su significación sonora; posteriormente se produce la identificación entre letras y sus fonemas correspondientes y su fusión en sílabas. Esta operación es más compleja que la anterior por cuanto las letras aisladas pierden su significación como tal y determinados signos de los fonemas desaparecen en dependencia de la posición que tengan dentro de las sílabas, luego estas sílabas se unen en palabras.
En la escritura el primer paso y uno de los más complejos es el análisis sonoro de las palabras. Para ello se hace necesario definir la estructura sonora, determinar el orden y el lugar de cada fonema en la palabra. Este análisis se realiza con la participación activa de los analizadores verbo motor y auditivo. El primero garantiza el componente motor del análisis a través de la articulación. En las primeras etapas del proceso de aprendizaje esta articulación desempeña un importante papel en la precisión de los sonidos que componen las palabras y su diferenciación con otros similares, así como en el establecimiento del orden de los sonidos dentro de las palabras.
Lo siguiente es el establecimiento de la relación fonema-grafema, el que debe ser diferenciado de otras letras, especialmente de los similares gráficamente, para lo cual es necesario un adecuado nivel de desarrollo del análisis y síntesis visual y las representaciones espaciales. Las dificultades que aquí pueden presentarse se relacionan con la confusión de letras semejantes por sus características gráficas.
La codificación de la imagen de la letra en el modelo visual correspondiente se realiza a través de los movimientos finos de las manos, la que se ejecuta conjuntamente con el control cinestésico. Con posterioridad a la escritura se efectúa el control visual a través de la lectura.
La evaluación de estos procesos comprende las tareas diagnósticas que debe aplicar el maestro para determinar el nivel de desarrollo que poseen los niños en los factores perceptivo–motrices y motivacionales que intervienen en la ejecución gráfica, por tanto se incluyen las tareas dirigidas al diagnóstico de los siguientes aspectos:
  • Lateralidad
  • Percepción visual
           Direccionalidad y motilidad ocular.
           Percepción de la forma y recuerdo visual.
  • Estructuración espacial.

          Conocimiento corporal.
          Orientación en el propio cuerpo.
          Orientación según punto de referencia externo.
  • Motricidad final manual

           Coordinación visomotora.
     Ejecución gráfica (tipos de trazos que emplean los niños/as en el dibujo libre, ideas que poseen acerca de la escritura, requerimientos posturales y relación emocional hacia las actividades gráficas).
Los procesos de lectura y escritura en la norma transcurren sobre la base de un desarrollo equilibrado de diferentes funciones verbales y no verbales tales como:
  • La diferenciación auditiva de fonemas y su correcta pronunciación 
  • El análisis y síntesis de la composición sonora de las palabras
  • El análisis y síntesis visual, las representaciones espaciales
  • La organización y ejecución de los movimientos oculares y finos de la mano.

La alteración de una o varias de las funciones mencionadas puede ocasionar trastornos en los procesos de lectura y escritura a los que se denomina dislexia y disgrafia respectivamente.
ðDislexia. Trastorno específico, estable y parcial del proceso de lectura que se manifiesta en la insuficiencia para asimilar los símbolos gráficos del lenguaje.
ðDisgrafia. Trastorno parcial, específico y estable del proceso de escritura que se manifiesta en la insuficiencia para asimilar y utilizar los símbolos gráficos del lenguaje.
A partir de la etimología de las palabras, los términos dislexia y disgrafia son utilizados para denominar los trastornos parciales de la lectura y la escritura respectivamente /dis / - significa imperfección, dificultad; /lexia/- se refiere a la lectura y /graphos/ - a la escritura. Asimismo la partícula /a/ - sin, que antecede a las vocales alexia y agrafia, se utilizan para definir las formas más graves de estos trastornos.
Los factores causales que desencadenan los trastornos del lenguaje escrito, por lo general no se presentan aislados sino que se combinan y condicionan unos con otros lo que hace mucho más complejo el análisis de las alteraciones que se producen como consecuencia y que a su vez actúan entonces como causas directas de las disgrafias y dislexias. Entre ellas se encuentran: 
v Afectaciones en el análisis y síntesis visual,
v Afectaciones en las representaciones temporoespaciales, memoria visual, percepción fonemática y en la esfera motriz. 
v Alteración de los componentes fónico, léxico y gramatical del lenguaje.
Esto se ha convertido en un problema para el maestro primario, determinados niños que funcionan dentro de los límites de la norma, no siempre aprenden ni adquieren los conocimientos lingüísticos del grado que cursan, independientemente de los métodos de enseñanza utilizados.
La disortografía, otra de las alteraciones en el lenguaje escrito, es un trastorno que consiste en la dificultad para lograr la exacta expresión ortográfica de la palabra, se traduce en las dificultades para el uso correcto de las reglas ortográficas.
Las principales dificultades en el aprendizaje de la escritura con respecto a la disortografía son:

  • Déficit en el conocimiento y uso de las reglas ortográficas.
  • Déficit lector.
  • Déficit en el lenguaje hablado.
  • Déficit en mantener representada una palabra en la memoria de trabajo mientras se busca en la memoria a largo plazo.
  • Déficit para conocer y realizar correctamente la conversión fonema-grafema.
  • Déficit en articular correctamente los sonidos del habla.
  • Transposiciones de grafías (ne x en; le x el, etc.)
  • Sustituciones de grafías por alteraciones en la pronunciación
  • Escritura en bloque. Lo mismo que en el caso anterior, la provoca insuficiencias en el análisis-síntesis de la composición sonora de palabras, sílabas y oraciones. (Lo escrito en negrita es lo correcto).
  • Escritura en espejo (números, grafías, sílabas y palabras). La causa es una insuficiente lateralización. El ejemplo aparece más adelante.

Las alteraciones más frecuentes en el lenguaje escrito (disgrafia) se caracterizan por:
  • Cambio de grafías semejantes en su escritura (b, d, p, q, g; m, n, etc.) o por el nivel articulatorio (g, c; t; ch, ll, ñ; etc.)
  • Omisión de sonidos, sílabas y/o palabras. En el caso de los sonidos están los pocos audibles, es el caso de n, r, s, l en posición intermedia y final, así como una de las vocales en los diptongos.
  • Unión y/o fragmentación de palabras. Es evidencia de un insuficiente desarrollo de la capacidad de análisis-síntesis de la estructura sonoro-silábica de palabras.

En el caso de las Dislexias pueden suscitarse estos mismos errores.
Algunos de los ejemplos de estas alteraciones, las que difieren en causas y manifestaciones:
En este caso se observa escritura en espejo, indicador de dificultades de lateralización. Los trazos también apuntan a dificultades en la coordinación motriz.
Evidentemente aún no ha desarrollado las habilidades previas para la adquisición de este aprendizaje. No obstante de sus dificultades de lateralización, las que tienen un fundamento neurológico, es preciso entrenar la orientación espacial, iniciando por su esquema corporal, sin dejar de lado los procesos perceptuales.


Es significativo el cambio de /g/ por /q/, lo que puede estar dado por problemas en la espacialidad, la omisión de sílabas así como el cambio de palabras puede estar dado por dificultades en la capacidad fonemática. Se debe continuar trabajando el desarrollo del control muscular.


En esta muestra de una prueba psicológica se constata omisiones de sonidos poco audibles (n, m, s, c) además de la omisión de una de las vocales en los diptongos, los cambios de /ll/ x /ñ/ y la unión de palabras, todos son muestra de alteraciones en la capacidad fonemática.

En esta última muestra se evidencian las alteraciones en la coordinación motriz, no ha logrado aún el análisis y la síntesis de la composición sonora de palabras y oraciones, lo que se refleja en la escritura en bloque. No hay dominio de la inadecuación de la /g/.
En el ejemplo de la escritura de números es una producción espontánea. Los restantes son escritura de dictados.
Es importante!
Para el diagnóstico de este trastorno hay que descartar que las alteraciones estén dadas por:
  • Defecto visual.
  • Defecto auditivo.
  • Déficit intelectual.
  • Abandono pedagógico.
  • Problemas de salud que incidan en el aprendizaje.
  • Uso de métodos inadecuados en la enseñanza de la lectoescritura.
  • Alteraciones psiquiátricas.

La Pedagogía contemporánea plantea que el docente debe centrar su atención en la actividad del niño como ente activo en el proceso de aprendizaje haciéndolo desde una perspectiva abierta y dinámica, siempre en la búsqueda de soluciones a las situaciones que se dan en la práctica profesional, es a través de las mismas que va modificando el pensamiento y el mundo interior del niño. Él debe ser el centro y eje de su propio aprendizaje. Esta concepción tiene presente que el niño es un ser que piensa, actúa y crea.
Es preciso tener presente que la lectura y la escritura son parte importante en el proceso de formación del niño como un ser autónomo. Tampoco podemos obviar que ambos procesos se perfeccionan en la medida que se ejercitan.
Es importante tener presente que cada una de las habilidades de comunicativas: leer, escribir, escuchar, hablar, tienen semejanzas y diferencias pero están estrechamente interrelacionadas, todas utilizan la lengua. Tanto en la actividad de escuchar como en la lectura, el niño da significación al texto escuchado o visto.






Algo de tiempo de pandemia

Esta situación que estamos enfrentando indiscutiblemente no la habíamos imaginado, no estábamos preparados para asumir roles que no...